20 noviembre 2007

Buenas intenciones

- Podría hablaros de la que ha caído hoy en mi ciudad, de que me he pasado el día con los pies mojados y de la hora y pico de atasco que me he tragado para hacer un trayeto de 15 minutos.
- Podría hablaros del examen que he hecho esta tarde en el curro y que me ha salido de puta madre a pesar de haberle dedicado unas pocas horitas tan sólo a prepararlo.
- Podría hablaros del cliente baboso que pasa casi a diario por mi trabajo y que debe de pensar que a las mujeres nos gusta que nos llamen "encanto" o "princesa" mientras te miran directamente a las tetas.
- Podría contaros que, cada vez más, me siento como una alienígena entre las tías de mi edad por el simple hecho de no estar casada y no tener niño ni planes de tenerlo. Por cierto que estoy flipándolo con el rollo gore que se traen la mayoría de las madres y/o preñadas que me rodean que te hablan como lo más normal del mundo de sus dolores, puntos quirúrjicos allá donde dijimos, hemorroides y demás lindezas relacionadas con el maravilloso mundo de sus partos.
- Podría hablaros también de que me estoy volviendo cada vez más escéptica, que ya casi no me creo nada, que estoy perdiendo la fe en muchas cosas que creía sagradas para mí.
- Podría hablaros del sonido de mis pisadas en mi piso vacío, pero es un poco demasiado tristón incluso para mí, y además, si lo pienso a fondo, el 90 % del tiempo, me encanta vivir sola.
- Podría describiros a ese cliente buenorro, con labios carnosos y cuerpo diez que me revoluciona las hormonas cada vez que entra por la puerta. El tío no se conforma con estar como un queso, es que, además es simpático, elegante y educado. Me imagino que la debe de tener muy chica porque no es posible tanta perfección junta.
- Podría gritaros que los cabrones de ONO me han vuelto a cobrar por servicios no prestados y esta vez hablamos de 30 euros más en la factura, por "bajarme" contenidos de internet. Lo mejor de todo es que cuando supuestamente yo estaba bajándome esas cosas, estaba de viaje, con el ordenador y el módem apagados y desenchufados. Vamos unos tíos muy legales.

Me doy cuenta de que tengo mogollón de temas de los que hablar, pero al final me pasa como cuando llego a casa hecha polvo del trabajo, que tengo muy buenas intenciones y múltiples actividades para hacer, y al final me tiro en el sofá a ver la tele.
En fins, supongo que todos tenemos rachas perras en la vida, y los perros no viven tan mal después de todo...

08 noviembre 2007

Cosas que están pasando

Sí, ha sucedido, admito quejas, consejos y la más absoluta indiferencia, pero el caso es que he vuelto con mi novio. Este mes y pico que hemos estado separado ha sido triste, pero triste de no poder parar de llorar y de pensar que me estaba equivocando y cuando mi cuerpo me avisa de esa manera, le hago caso. Aparte de eso hemos hablado mucho y espero que podamos terminar de arreglar nuestras diferencias. No sé, ya veremos, el caso es que ahora soy más feliz.
Y, en otro orden de cosas, ando tan liada últimamente que apenas paso por aquí. He empezado a tomar clases de pintura, algo para lo que siempre he sido una negada pero que me hace una ilusión tremenda, espero ser capaz al menos de pintar un cuadro decente que pueda colgar en mi salón. Y también estoy aprendiendo a ¡tocar la batería!, otra de mis ilusiones desde hace mucho tiempo ya que, aunque soy consciente de que no tengo un don especial para las artes plásticas, también lo soy de que soy muy buena en todo lo que tenga que ver con el ritmo. Se me da muy bien bailar, todo tipo de música y tocar la batería no deja de ser algo parecido, o sea, seguir el ritmo con el cuerpo y hacerlo llegar al instrumento. En fin, que se me da bien y espero ir aprendiendo poco a poco.
Me gusta tener proyectos pequeñitos como estos, cosas que tengo apuntadas en mi lista de cosas pendientes y que, por fin, podré tachar dentro de poco y disfrutar mientras lo hago. Jo, qué fácil es a veces tener ratitos de felicidad tan simples como hacer algo que de verdad te gusta.

Actualización Media hora después:
Ains!, debería acostarme que en 5 horas tengo que estar en planta y mañana curro 10 horitas. Pero es que tengo uno de esos días en los que pienso, ¡Dios, tantas cosas por hacer y tan poco tiempo! y hasta dormir me parece perderlo.
En fin, al catre!!