27 septiembre 2007

¿Será?

A veces, echando la vista atrás y viendo mi trayectoria me pregunto, ¿será que a mi me gusta, en el fondo, estar sola? Tengo esa sospecha detrás de la oreja, quizás internamente lo que de verdad me pide el cuerpo es estar sola, o al menos, de vez en cuando, ¿será por eso que soy una empedernida monógama sucesiva?

21 septiembre 2007

Está lloviendo

Me encanta la lluvia (será porque donde yo vivo no suele llover mucho). Ahora mismo estoy sentada frente a la ventana donde tengo mi mesa de ordenador y estoy viendo y oyendo como llueve. Supongo que soy una romántica tontona pero estos días libres, en los que no para de llover tras el cristal son para pasarlos en la cama calentitos con alguien que te llene de besos. Y no me vuelvo a meter en mi propio jardin porque no quiero ser cansina, pero no me digáis que no es una estampa bonita, de esas a las que habría que ponerles música de fondo: la cama en medio de la habitación y la lluvia tras el cristal...
¡Ains!, en fin, a ver si deja de llover y vuelvo a mi estado de aburrimiento sin ensoñaciones que es más práctico que este.

18 septiembre 2007

The end

Me cago en la vida, si, ya está, ha pasado lo que tenía que pasar y mi vida apesta. Ayer volví a sentarme con mi novio a hablar sobre el tema una vez más porque después de la semanita que hemos pasado juntos más todos los meses que le preceden la situación estaba más que tensa. Le vuelvo a preguntar (triste pregunta si algún día tenéis que hacerla, en serio) "¿Por qué no me deseas?" Silencio, mirada al infinito, yo que no sé qué pensar, respuesta: "No lo sé. ¿Cómo?. Sí, no sé qué me pasa, me gustas, te quiero, pero no me apetece. ¿Nuncaaaa?, eso no es normal, cariño, lo mires como lo mires. Ya, ya sé que no es normal. Dime que eres gay, que me engañas con otra, o que no sabes cómo cortar conmigo, pero dame una razón más convincente que no sé. Es que no sé qué me pasa, de verdad".
Y ese es el resumen de las dos horas que estuvimos hablando y llorando, los dos, él me jura que me quiere, que no quiere perderme pero que no siente deseo, yo le digo que sí, que lo quiero un montón, pero que así no puedo estar, que nuestra relación está incompleta y que nos estamos perdiendo una parte muy importante y muy bonita que no quiero perderme a mis 30 años. ¿Hay solución?, yo no la veo, ¿lo dejamos?, sí, supongo que será lo mejor. Muchas lágrimas, y abrazos y mucha pena y la puerta de mi piso que se cierra dejándolo a él fuera. Y después dolor, mucho, me acuesto a las 9, vomito la cena y las lágrimas que me he tragado, me vuelvo a acostar, a ver si el sueño llega.
Una vez más, demasiadas ya, vuelta a empezar, ¿qué pasa conmigo?. Me cago en la vida.

16 septiembre 2007

Va de sexo

Acabo de llegar de mi pequeño viaje vacacional y voy a intentar resumir cómo está el patio:
- Después de 1 semana 24 horas al día con mi novio necesito aire, un poco de soledad, supongo que eso es normal.
- Lo que no es normal es que, en esa semana, mi novio no me haya puesto un dedo encima, ni debajo (esto sigue como siempre).
- Esto nos lleva a que, una persona tan pasional como yo + novio totalmente apático = calentón constante. ¡Dios, me paso el día pensando en sexo!, no me masturbaba tanto desde que descubrí qué era masturbarse.
- A esto hay que añadirle que, como en mi relación falta la parte "salvaje", no me puedo quitar de la cabeza a un individuo que era un impresentable pero con el que la parte salvaje era cojonuda, de 10, vamos, y eso hace que me sienta culpable por el hecho de tener fantasías eróticas con alguien que no es mi novio.
- Pero cómo voy a tener fantasías eróticas con mi novio si lo más sexy que le he visto hacer en los últimos meses es tomarse una cerveza.
- Si sumamos todos estos factores tenemos a una Casiopea hecha un lío, salida perdía y deseando que alguna de las veces que inicio aproximación corporal a mi novio, tenga respuesta positiva. Y el caso es que es una putada porque, quitando el tema del sexo, todo lo demás es estupendo con él, tenemos un carácter parecido, tiene paciencia (que conmigo es imprescindible), sentido del humor y la p**** más grande (y más desaprovechada) que he visto en mi vida.

Moraleja: ojalá hubiera estudiado psicología y supiera aconsejarme a mí misma qué hacer en un caso como este.
Por cierto, releyendo me acabo de dar cuenta de que el sexo predomina en este post, si que estoy mal...

04 septiembre 2007

Pilas alcalinas

¿De qué estamos hechos cuando somos niños que prácticamente somos indestructibles? No sé vosotros, pero yo cuando era pequeña me caía unas cuarenta veces al día, más que nada porque iba corriendo a todas partes (tardé muchos años en empezar a andar y dejar de correr cada vez que salía a la calle). Además me peleaba con mis hermanas mil veces al día lo cual implicaba más caídas, tortazos y tirones de pelos varios. Mis rodillas estaban constantemente llenas de postillas que yo no paraba de quitarme una y otra vez. Cada día llegaba del cole con las coletas despeinadas y los calcetines arrugados en los tobillos, con alguna herida nueva y algún cardenal reluciente en mi cuerpo y, ¿pasaba algo por todo eso?, ¿se quejaba mi esqueleto por tanto maltrato?, nada, no pasaba nada. Un poco de mercromina, una tirita y un buen bocata de nocilla lo solucionaban todo. Bastaba con descansar un ratito delante del sofá mientras veías "Barrio Sésamo" y pilas recargadas hasta la hora de acostarse.
Me sorprendo a mí misma al pensar en todo eso y darme cuenta de cómo han cambiado las cosas. Ahora el más pequeño golpe tarda siglos en curarse, si hago algún esfuerzo mayor de la cuenta mi cuerpo se resiente durante semanas, la nocilla ya no entra entre mis platos habituales y mis ganas de correr en cuanto piso la calle han quedado olvidadas en algún ricón de mi memoria.
Lo que yo daría por recuperar aunque fuera por un día, esa energía inagotable de la infancia (y eso que sólo tengo 30)