Acabo de llegar de mi pequeño viaje vacacional y voy a intentar resumir cómo está el patio:
- Después de 1 semana 24 horas al día con mi novio necesito aire, un poco de soledad, supongo que eso es normal.
- Lo que no es normal es que, en esa semana, mi novio no me haya puesto un dedo encima, ni debajo (esto sigue como siempre).
- Esto nos lleva a que, una persona tan pasional como yo + novio totalmente apático = calentón constante. ¡Dios, me paso el día pensando en sexo!, no me masturbaba tanto desde que descubrí qué era masturbarse.
- A esto hay que añadirle que, como en mi relación falta la parte "salvaje", no me puedo quitar de la cabeza a un individuo que era un impresentable pero con el que la parte salvaje era cojonuda, de 10, vamos, y eso hace que me sienta culpable por el hecho de tener fantasías eróticas con alguien que no es mi novio.
- Pero cómo voy a tener fantasías eróticas con mi novio si lo más sexy que le he visto hacer en los últimos meses es tomarse una cerveza.
- Si sumamos todos estos factores tenemos a una Casiopea hecha un lío, salida perdía y deseando que alguna de las veces que inicio aproximación corporal a mi novio, tenga respuesta positiva. Y el caso es que es una putada porque, quitando el tema del sexo, todo lo demás es estupendo con él, tenemos un carácter parecido, tiene paciencia (que conmigo es imprescindible), sentido del humor y la p**** más grande (y más desaprovechada) que he visto en mi vida.
Moraleja: ojalá hubiera estudiado psicología y supiera aconsejarme a mí misma qué hacer en un caso como este.
Por cierto, releyendo me acabo de dar cuenta de que el sexo predomina en este post, si que estoy mal...