29 diciembre 2006

Drexler & Cía.

Acabo de llegar de un concierto y aún tengo la sonrisa en los labios. La cita era con Jorge Drexler pero la noche reservaba más de una sorpresa. Antes que nada decir que ha sido un concierto de esos que permanece en tu memoria durante mucho tiempo. La cosa es que, sin saberlo, Jorge no venía solo, le acompañaban Kiko Veneno, Kevin Johansen y Paulinho Moska. A los dos últimos no los conocía pero me han encantado.
Jorge, como siempre, con su voz dulce y poderosa a la vez, con una banda estupenda y unos efectos electrónicos muy adecuados a la vez que sorprendentes. Kiko jugaba en casa y no ha defraudado aunque para mi gusto ha quedado un poco relegado por los otros tres artistas que se conocían mejor entre ellos. Kevin es un artista argentino con una voz grave preciosa (y un cuerpazo, todo hay que decirlo), y Paulinho es brasileño y ha puesto la nota de juventud y alegría en el concierto.
No quiero hacer una crónica aquí del espectáculo, sólo quería dejar constancia de algo que ha removido partes de mi interior y que me ha hecho disfrutar como una niña. Cuatro músicos reunidos en un lugar cualquiera para que unos pocos afortunados pasáramos un momento inolvidable.

23 diciembre 2006

Palabra falsa

¿Cuándo dejamos de ser niños y nos convertimos en personas adultas?, esta es una pregunta que me he hecho bastantes veces. ¿En qué momento pierdes la inocencia infantil y te conviertes en un adulto más? Se me ocurren varias respuestas posibles y una de ellas, quizás, la más probable:
Tal vez sea el día en el que nos enteramos de que los reyes son los padres, o quizás el día en que nos explican cómo se hacen los niños. Puede que sea el día en que nos viene la primera regla (o en el que nos afeitamos por primera vez en el caso de los chicos). Quizás sea el día en el que nos damos cuenta de que no nos apetece jugar a las muñecas sino que preferimos quedarnos hablando de chicos durante horas.
Todas estas respuestas tienen algo de verdad, pero yo creo que dejamos de ser niños el día en el que comenzamos a utilizar la hipocresía en nuestra vida como algo natural. Creo que es ese momento y no otro el que nos convierte en personas mayores. Un niño no es capaz de decir algo que no piensa de manera controlada y asidua, un niño no te dice "Me alegro de verte" si no es verdad. Un niño no mantiene conversaciones estúpidas con personas que no le interesan lo más mínimo sólo por educación o por quedar bien. Un niño de verdad, te dice de forma espontánea lo que pasa por su cabeza sin más adornos ni florituras...
Ojalá hubiera alguna forma de evitar todas esas pequeñas acciones o palabras hipócritas que inundan nuestra vida. Yo personalmente intento vivir la vida lo más lejos posible de personas hipócritas y de las falsedades en general, pero he de reconocer que me es imposible vivir una vida adulta completamente limpia de hipocresías, por pequeñita que sean. Y si alguien está libre de pecado, que tire la primera piedra.

20 diciembre 2006

Así soy

Soy:
- Cabezota
- Cariñosa
- Enamoradiza
- Alegre
- Sociable
- Un poco borde
- Independiente (y dependiente de ciertas personas)
- Delgada
- Narizotas
- Plasta
- Sincera
- Indecisa
- Voluble
- Cansina
- Entregada
- Inteligente
- Nerviosa
- Despierta
- Payasa
- Charlatana
- Lectora compulsiva de todo lo que cae en mis manos
- Miedosa
- Inquieta
- Curiosa

Así soy, más o menos.

13 diciembre 2006

Tengo el corazón contento


Jo, hace unas cuantas semanas que vivo en un estado permanente de ingravidez agilipollada. Vamos, que parece que he quedado atrapada en un anuncio de compresas de esos que dicen "Qué feliz soy por ser mujer". Esto de enamorarse es muy bonito, hacía tanto tiempo que no me pasaba que ya no me acordaba de lo que se sentía. Esas ganas de verlo a todas horas, esa urgencia por saber de él, esa sensación de vacío cuando él no está... En fin, ya sé que esto sólo dura un tiempecito y después la cosa se relaja y se hace más tranquila, supongo que en beneficio de la propia salud de una misma porque os juro de verdad que estoy que no puedo con mi cuerpo. Por un lado tenemos mi salud que de por sí no es muy buena, y por otro lado tengo a este pedazo de maromo (no es por presumir, de verdad que esta vez si que he encontrado un muchacho de los que quitan el sentío)pues eso, que esto de empezar a salir con alguien es mu cansao físicamente, ya me entendéis, y estoy que no puedo con la vida.
Y aunque todo va viento en popa, siempre está ahí dentro, casi escondido dentro de mí, ese miedo a que todo se derrumbe, a que pase lo mismo que siempre pasa y todo desaparezca. Pero eso no me va a impedir ser feliz, dure el tiempo que dure, ¿quién lo puede saber?.

06 diciembre 2006

Quisiera saber

Quisiera saber qué es lo que me ha pasado. Cuando era pequeña, y estoy hablando de MUY pequeña, me resultaba sencillísimo escribir. Recuerdo esos deberes del colegio donde tenías que escribir una redacción, o cuando llegaba a casa y me ponía a inventar historietas que yo misma decoraba con rotuladores "plastidecor". Y también recuerdo perfectamente un día que mi profe mandó escribir una poesía y teníamos que llevarla uno días después y yo, antes de que acabara la clase, y ante la estupefacción de mi querida Seño Rosa, ya la había escrito y bastante bien, la verdad.
¿Qué ha pasado con todo eso?. Me lo he preguntado muchas veces en los últimos años cuando he intentado escribir algo y nada salía de mi pluma, ni una triste palabra que dedicarle a ese folio en blanco. Siento que con la edad, he perdido una parte de mi, y además, una parte que me gusta muchísimo. No sé si esas cosas se recuperan o vuelven a despertar de su letargo, espero que sí, porque necesito escribir. Necesito volver a ser capaz de poner en palabras historias inventadas por mi, necesito recuperar mi don.
De momento, tendré que conformarme con escribir estos trocitos de mi en mis diferentes blogs, en mis diferentes diarios y en las puertas de los cuartos de baño. Qué le voy a hacer si yo, de mayor quiero ser escritora (y cantante, y bailarina, y alfarera, y actriz y...)

02 diciembre 2006

No dejéis de leer

Os quiero recomendar un libro que me acabo de terminar y que me ha encantado. En realidad a quien os quiero recomendar es a su autor que para mí es uno de los mejores escritores actuales. Me refiero a Juan José Millás y a su último libro "Laura y Julio". Me sorprende la gran capacidad que tiene este autor para inventarse mundos paralelos, historias totalmente surrealistas dentro de historias cotidianas que te transportan a lugares donde todo es posible. Este último libro se da un aire en su estilo a otra obra del mismo autor que se titula "El orden alfabético" y que es uno de mis libros preferidos. También en esta obra se instala el surrealismo de forma progresiva en una historia en principio bastante normal.

El caso es que desde que leí un libro suyo por primera vez me convertí en una gran seguidora de sus obras y el otro día tuve la suerte, totalmente casual de conocerlo en persona. Pasaba yo por delante de la casa del libro y precisamente en ese momento estaba él allí firmando su nueva obra. Pensé que era demasiada casualidad y que no podía dejar escapar la oportunidad de conocerlo en persona y allá que me fui. Y es en esos momentos en los que desaparece la persona extrovertida y sociable que soy y se queda una tía tímida y sin habla que parece no saber cómo articular palabra. Allí estaba yo, delante de la mesa donde él firmaba sin atreverme a acercarme hasta que fue él el que rompió el hielo y por fin me acerqué. Le dije como puede que me disculpara, que estaba muy nerviosa pero que era una gran admiradora suya y estas cosas me dan mucho corte. Él me dijo, "no te preocupes, a mí también me dan corte estas cosas". Y a partir de ahí charlamos un ratito y pude comprobar que es una persona bastante accesible y agradable. Tras la breve charla toda ella acompañada por mi cara de gilipollas sin palabras, me firmó mi libro, me dio dos besos y me fui.
Me fui contenta y feliz porque había conocido a uno de mis escritores preferidos y esa alegría me duró el resto del día. Lo que me hizo pensar en lo fácil que es hacerme feliz con ciertas pequeñas cosas.
En fin, que os lo recomiendo encarecidamente. No dejéis de leer.