Drexler & Cía.
Acabo de llegar de un concierto y aún tengo la sonrisa en los labios. La cita era con Jorge Drexler pero la noche reservaba más de una sorpresa. Antes que nada decir que ha sido un concierto de esos que permanece en tu memoria durante mucho tiempo. La cosa es que, sin saberlo, Jorge no venía solo, le acompañaban Kiko Veneno, Kevin Johansen y Paulinho Moska. A los dos últimos no los conocía pero me han encantado.
Jorge, como siempre, con su voz dulce y poderosa a la vez, con una banda estupenda y unos efectos electrónicos muy adecuados a la vez que sorprendentes. Kiko jugaba en casa y no ha defraudado aunque para mi gusto ha quedado un poco relegado por los otros tres artistas que se conocían mejor entre ellos. Kevin es un artista argentino con una voz grave preciosa (y un cuerpazo, todo hay que decirlo), y Paulinho es brasileño y ha puesto la nota de juventud y alegría en el concierto.
No quiero hacer una crónica aquí del espectáculo, sólo quería dejar constancia de algo que ha removido partes de mi interior y que me ha hecho disfrutar como una niña. Cuatro músicos reunidos en un lugar cualquiera para que unos pocos afortunados pasáramos un momento inolvidable.
Jorge, como siempre, con su voz dulce y poderosa a la vez, con una banda estupenda y unos efectos electrónicos muy adecuados a la vez que sorprendentes. Kiko jugaba en casa y no ha defraudado aunque para mi gusto ha quedado un poco relegado por los otros tres artistas que se conocían mejor entre ellos. Kevin es un artista argentino con una voz grave preciosa (y un cuerpazo, todo hay que decirlo), y Paulinho es brasileño y ha puesto la nota de juventud y alegría en el concierto.
No quiero hacer una crónica aquí del espectáculo, sólo quería dejar constancia de algo que ha removido partes de mi interior y que me ha hecho disfrutar como una niña. Cuatro músicos reunidos en un lugar cualquiera para que unos pocos afortunados pasáramos un momento inolvidable.

