Un nuevo final
Obviamente las cosas han sucedido como tenían que suceder. Desde el principio sabía que lo nuestro no iba a ninguna parte pero quise darle una segunda oportunidad sobre todo basándome en esa emoción que sentía cada vez que lo veía sonreir y me besaba. Pero la razón ha vuelto a imponerse y, aunque me ha costado un poco tomar la decisión, lo he hecho, y creo que no me arrepentiré. No puedo, no quiero pasar ni un minuto de mi tiempo con alguien que me pierde el respeto cada vez que el alcohol le nubla la razón, ni siquiera me apetece perder el tiempo con alguien que permite que se le nuble la razón tan a menudo. Pero lo de la otra noche fue demasiado, esa forma de hablarme, esa forma de tratarme, me hizo sentir como si estuviera dentro de una peli de Almodóvar, en la de "Qué he hecho yo para merecer esto" o incluso en "Volver", y me ví por un momento empuñando la pata de jamón contra un borracho que se abalanzaba sobre mi. Y me fui, salí corriendo, lo dejé con la palabra en la boca y con la indignación en la mirada de que me hubiera atrevido a dejarlo allí plantado. Y no miré atrás...

